Según circular de la Diputación, en cuanto a la distribución de bagajes (equipamiento militar), impuesto a los pueblos de la Provincia, por la necesidades de la guerra, distribuidos con arreglo al número de caballerías de cada localidad, le habían correspondido a Corella, 6 bagajes o acémilas, con dos acemileros. Ante las posibles dificultades para elegir por sorteo las caballerías con las que se habría de contribuir, se acuerda la compra de 6 caballerías o acémilas para dicha aportación. Se valora dicho desembolso, con el importe diario a percibir que era de 3 pesetas por cada caballería y que una vez terminada la guerra y vendidas dichas caballerías, el importe quedaría suficientemente resarcido al Ayuntamiento. Se acuerda la compra de las 6 caballerías y su entrega en Pamplona y se nombran como acemileros a los Voluntarios de la República, Juan Cruz Caspe y Antonio López, ordenándoles su inmediata marcha a la Capital.
