1794-03-05 – (Facultad para comprar trigo en el Reino de Castilla).

Categoría: Libro 08
Fecha: 1794-03-05
Resumen acta:

Se informa de que, por correo ordinario, ha llegado el Despacho o Real Provisión de Su Majestad (Dios le guarde) y Sres. del Real Consejo de Castilla, de fecha 25 de febrero próximo pasado, por el que se concede facultad para comprar y extraer de aquel Reino, las 6.000 fanegas de trigo que se consideran necesarias y precisas para el abasto de los vecinos de este Pueblo, hasta la nueva cosecha, con la circunstancia de que su compra se realice, precisamente, en tierra de Sigüenza, poniéndose en contacto con Fernando Barbaza, Comisionado de los cinco Gremios mayores de Madrid, en la ciudad de Sigüenza. Se encomienda dicha gestión de compra a Miguel Sanz y Gómez, vecino de esta Ciudad y persona de confianza. También, en previsión de que se administre el trigo existente en el Vínculo y se pueda abastecer de pan a los vecinos, hasta haber realizado la compra de trigo, se acordó amasar el centeno existente en el Vínculo y se hizo comparecer a las panaderas obligadas María Ximénez y Floristán, Antonia Alduán, María Ximénez y Ximénez, Isabel Igea, Isabel Catalán, Rosa Francés, Rosa Peralta, Manuela Gómez, Eufemia de Sierra, María Magallón, María Martínez, Gregoria de Sesma, Josepha de Sesma y Josepha Liroz, y se les propuso dijesen la cantidad la cantidad de pan que darían por cada robo de centeno y no habiendo ofrecido más que 15 panes de a 3 libras, como su Señoría había realizado varios experimentos, no accedió a dicha proposición y habiéndolas despedido, en breve rato, concurrió Josepha Liroz, con las citadas Gregoria y Josepha de Sesma, con quienes se contrató y ajustó habían de amasar dicho centeno, dando por cada robo a razón de 15 panes y 2 libras, siendo cada pan de a 3 libras y de la competente calidad, además amasarán la cantidad de trigo del Vínculo que les corresponda como a las demás panaderas. El precio de pan de 3 libras que se amase de centeno sin mezcla, se venda a razón de 26 maravedíes, llevándolo para su venta a casa de Francisco Delgado, que es la destinada.